3 – Elecciones Provinciales en Neuquén

image_pdfimage_print

Elecciones provinciales en Neuquén

 Para la renovación del primer gobierno constitucional de Neuquén, al cumplirse el periodo 1958/1962, se convocó a elecciones generales. Se debían elegir autoridades de los poderes ejecutivo, legislativo y municipal de la provincia y, además, a los legisladores nacionales.

 La elección se realizó el 18 de marzo de 1962. Durante la campaña, el candidato a gobernador por el Movimiento Popular Neuquino don Felipe Sapag, pronunció a través de la radio LU5 de Neuquén, en espacio cedido a los partidos políticos, el siguiente discurso:

 Amigos oyentes: Una nueva fuerza cívica participará en el ámbito provincial de la elección de autoridades gubernativas, legislativas y municipales, el día 18 de marzo próximo. Es el Movimiento Popular Neuquino. Se ha constituido en respuesta a las aspiraciones de amplios sectores populares que, en años muy cercanos, vieron concretadas y satisfechas sus aspiraciones sociales, participando activamente en la reestructuración económica y política de la nación.

 La actuación del Movimiento Popular Neuquino estará, por ahora, circunscripta a los límites de Neuquén y la Patagonia y su acción está enmarcada en un auténtico sentimiento nacional y popular, que busca la solución de los grandes problemas que permitan y liberen el desarrollo económico y social de la provincia y tiene como objetivo fundamental la felicidad del pueblo.

 Está sometido únicamente a los dictados de la ley y a las exigencias igualitarias de los derechos y obligaciones de la Constitución provincial.

 También interpreta este Movimiento a un sinnúmero de pobladores políticamente independientes, cuyo decidido apoyo ratifica la confianza en la formulación doctrinaria apoyada en un esquema tradicional que enarbola las tres banderas de: justicia social, independencia económica y soberanía política como objetivos superiores y lleva también como nervio motor un rico sentimiento neuquino y lugareño que desborda los estrechos límites partidarios, abriendo sus puertas y tendiendo la mano cordial y sincera a todos los hombres y mujeres de Neuquén, piensen como piensen, asegurándoles consolidar, dentro de un programa claro y preciso, estos propósitos fundamentales.

 El Movimiento Popular Neuquino con esta definición interpreta el sentir del poblador neuquino que desea asegurar el bienestar general, la reafirmación de la paz social, con garantía total del reencuentro de los argentinos, implantando normas generosas para superar hondas heridas abiertas en el pueblo.

 El Movimiento Popular Neuquino rechaza y es dique de contención de ideas extremistas de cualquier signo que sean. Se nutre y cobija en el azul y blanco de la bandera de la patria y reconoce y manifiesta una profunda raigambre humanista y cristiana.

 Reclama en el orden internacional el derecho de la autodeterminación de los pueblos y no acepta la intervención de potencias extranjeras en los asuntos internos de otra nación.

 Aspira a elevar el nivel moral y material de los trabajadores a los que se pretende arrastrar por los carriles de la sumisión y la miseria. Hemos compartido con petroleros, ferroviarios y otros gremios, horas de angustia y desesperación frente a un gobierno insensible que no sabe que, cuando el pueblo se agita, es por efecto de la necesidad o el engaño o porque se pretende someterlo por la fuerza, negándole justicia.

 Queremos que se respeten y acrecienten las conquistas sociales. Lucharemos por superar la miseria, el dolor y la permanente explotación del hombre por el hombre. Queremos que la riqueza se distribuya equitativamente y que haya trabajo para todos.

 Queremos que la instrucción y la cultura no sean privilegio de pocos, sino derecho de todos. Deseamos cimentar una cultura auténticamente nacional, preservando el acervo histórico. El estado proveerá a las escuelas de edificios adecuados y, en el interior, donde la mayoría funciona en ranchos ruinosos, se reemplazarán por escuelas dignas para alumnos y maestros.

 Aseguraremos al poblador del interior fuentes de trabajo y condiciones de vida para evitar el éxodo del terruño. Construiremos caminos, puentes, aeropuertos y comunicaciones que vinculen las distintas poblaciones entre sí y con el resto del país. Concretaremos obras hidroeléctricas y de riego en nuestros ríos, para promover la colonización y radicación de industrias que surjan al influjo de energía abundante y barata.

 Desarrollar la minería, acrecentar la actividad agropecuaria, forestar, fomentar el turismo, serán tareas comunes en una economía plena de expansión.

 Mantendremos un presupuesto de administración equilibrado. Preservaremos la jerarquía del empleado público con condiciones de trabajo justas, asegurándole estabilidad, en base a su idoneidad y honestidad, y desterrando la política partidista de la administración pública.

 Protegeremos a la población indígena, dotando a las agrupaciones de escuelas y protección sanitaria de las que carecieron desde siempre, y procurándoles medios decorosos de vida con trabajo y viviendas. Comprometemos el reintegro de las tierras que legítimamente les corresponden.

 Me dirijo especialmente a la mujer neuquina que, desde la Conquista del Desierto, viene luchando silenciosamente por la grandeza de la patria chica. Antes estuvo ausente en las decisiones y siempre presente en las privaciones y los sacrificios. Desde hace pocos años tiene en sus manos el derecho de elegir y ser elegida. Esta formidable herramienta le permitirá juzgar lo que conviene a la provincia y con la intuición propia de la mujer sabrá quién tiene honestidad, solidaridad y vocación de servicio para asegurarle cómo sostener dignamente su hogar, educar a sus hijos y tener una vivienda confortable. Espero que confíe en el Movimiento Popular Neuquino.

 Nuestra sólida autoridad moral, que proviene de no haber claudicado un solo instante en la defensa de los derechos del pueblo y de nuestros ideales, me mueve a pedir a mis conciudadanos que respalden con su voto a los candidatos del Movimiento Popular Neuquino, que deja abierta sus puertas a cada uno de los hombres y mujeres de la provincia para que juntos tracemos un porvenir esperanzado para nuestros hijos y para todos los que quieran habitar el suelo neuquino.

 Gracias amigos. Les habló Felipe Sapag

Publicado el 3 de marzo de 1962 en Ecos Cordilleranos, periódico de Zapala dirigido por Manuel Vega.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>